Chile–China Express![]()
En medio de un fuerte debate geopolítico y diplomático, un proyecto de infraestructura digital que busca tender un cable submarino de fibra óptica entre Chile y Hong Kong ha encendido alertas sobre seguridad y posibles espionajes de datos. El codirector ejecutivo de Derechos Digitales, Juan Carlos Lara, explicó en CNN Chile cómo esta iniciativa, llamada Chile–China Express y respaldada por empresas chinas, puede generar preocupación más allá de lo tecnológico, entrando en el terreno de la seguridad regional y la soberanía de la información.
¿De qué va el proyecto?
El cable submarino Chile–China Express pretende conectar directamente la costa de Valparaíso (o Concón) con Hong Kong mediante un tendido de fibra óptica de casi 20 000 km, impulsado principalmente por China Mobile y otras empresas del gigante asiático. El objetivo declarado es mejorar la conectividad internacional y diversificar las rutas de Internet desde Chile hacia Asia, reduciendo la dependencia de rutas tradicionales que pasan por Estados Unidos.
Este tipo de infraestructura, como otros cables submarinos que ya existen o se están construyendo en Chile, es fundamental en las telecomunicaciones globales, ya que transportan más del 95 % del tráfico de datos internacional.
¿Cuál es el posible riesgo de espionaje?
Según Juan Carlos Lara, uno de los principales peligros asociados a esta iniciativa radica en la capacidad de interceptar comunicaciones en algún tramo del cable o en las llamadas estaciones de amarre, que son los puntos terrestres donde el cable se conecta a la infraestructura local.
Intercepción directa de datos: aunque el contenido de las comunicaciones puede estar cifrado, lo que dificulta entender directamente la información, quien tenga acceso a estos puntos puede recoger grandes volúmenes de metadatos u otros flujos de información que podrían ser de interés para servicios de inteligencia.
Estaciones de amarre como puntos vulnerables: más allá del mar, estos puntos terrestres son lugares donde un actor con acceso físico o tecnológico podría intentar monitorear tráfico.
Precedentes históricos: Lara recordó casos como las revelaciones de Edward Snowden en 2013, donde Estados Unidos y países aliados explotaron puntos estratégicos de cables para vigilancia masiva dentro de sus jurisdicciones, lo que demuestra que este tipo de espionaje no es un fenómeno nuevo.
Acumulación de información: incluso si no se puede descifrar todo el contenido, el volumen de datos recogido puede ser útil para inferir patrones, comportamientos o relaciones comunicacionales, lo que constituye una forma indirecta de inteligencia.
¿Se puede mitigar este riesgo?
Sí. El experto explicó que existen mecanismos técnicos y legales para limitar la exposición de datos:
Cifrado robusto: si la información enviada por el cable está bien cifrada de extremo a extremo, esto puede impedir que un interceptador entienda el contenido, aunque aún pueda ver que existe tráfico entre dos puntos.
Acuerdos legales firmes: establecer normas y acuerdos estrictos con las empresas que construyan y operen el cable —así como con los gobiernos involucrados, puede restringir formalmente el acceso o monitoreo no autorizado del tráfico de datos.
Esto apunta a la importancia de políticas públicas de seguridad digital, transparencia en la contratación de infraestructura crítica y regulación sectorial, que no dependan únicamente de la buena fe de los actores privados.
Contexto geopolítico y controversia
El proyecto del cable submarino chileno ha trascendido el debate técnico porque también provocó tensiones diplomáticas de alto nivel:
Sanciones y advertencias de EE. UU.: Washington ha expresado preocupación por los posibles riesgos de seguridad vinculados al cable, llegando incluso a revocar visas de funcionarios chilenos por su supuesta participación en el avance de la iniciativa, acusándolos de comprometer la seguridad regional.
Debate en Chile: parlamentarios y sectores políticos han pedido mayor transparencia, debate público y estudios de impacto antes de avanzar en proyectos de este tipo, especialmente en cuanto a soberanía digital y control de redes estratégicas.
Respuesta de Chile y China: las autoridades chilenas han defendido su soberanía en la toma de decisiones respecto a infraestructura digital, y actores chinos han rechazado las críticas como intentos de hegemonismo o intervencionismo.
¿Por qué importan los cables submarinos?
Los cables submarinos son la espina dorsal de Internet global: conectan países y continentes, permiten servicios de datos de alta velocidad y sostienen sectores enteros de la economía digital. Además de Chile–China Express, existen otros proyectos que conectan Chile con otras regiones, como:
Cable Humboldt, que enlazará Valparaíso con Oceanía (Australia/Nueva Zelanda) y busca diversificar aún más la conectividad regional.
Otros cables submarinos que conectan a Chile con Norteamérica o América Central también juegan un papel similar en la infraestructura de Internet.
Esto evidencia que Chile es un nudo estratégico para la conectividad global, lo que hace que toda nueva conexión internacional deba evaluarse con cuidado desde perspectivas técnicas, económicas y de seguridad.
Reflexión final
Un cable submarino entre Chile y Hong Kong puede representar un salto en la modernización de la infraestructura de telecomunicaciones de la región. Pero también plantea preguntas cruciales sobre quién controla la información que fluye por debajo del mar y bajo qué condiciones se protege la privacidad y la soberanía digital. El análisis del experto recuerda que, si bien la tecnología puede cifrar datos y limitar lo que se puede leer, no elimina por completo la posibilidad de acumulación de información o espionaje, especialmente cuando está en juego la competencia entre grandes potencias.
Fuente: CNN Chile – ¿Puede haber espionaje? Experto advierte riesgos del cable submarino entre Hong Kong y Chile.
URL: https://www.cnnchile.com/lodijeronencnn/puede-haber-espionaje-experto-advierte-riesgos-del-cable-submarino-entre-hong-kong-y-chile_20260227/