La IA y su huella de carbono
Usamos inteligencia artificial sin pensarlo: preguntas, resúmenes, generación de texto o imágenes… parece casi instantáneo y sin costo. Pero detrás de cada interacción hay un enorme consumo de energía y emisiones de carbono que pocas personas conocen. Un estudio publicado en Frontiers in Communication señala que los sistemas más avanzados pueden consumir hasta 10 veces más energía que una búsqueda web común, y que las consultas complejas generan seis veces más emisiones de CO₂ que las sencillas. Esta realidad ambiental oculta nos hace replantear no solo cómo usamos la IA, sino también qué tecnologías elegimos y con qué conciencia.
¿Por qué la IA contamina tanto?
Aunque las respuestas parecen instantáneas, detrás hay centros de datos gigantescos que requieren:
Electricidad constante para alimentar los miles de servidores que ejecutan los modelos.
Agua para refrigerar esos servidores y evitar sobrecalentamientos.- Infraestructura compleja que, en muchos casos, depende de fuentes no renovables.
El estudio mostró que los grandes modelos de IA, aquellos usados para generar respuestas complejas o análisis detallados consumen mucha más energía que los sistemas más simples, al punto que un modelo muy potente puede ser hasta 50 veces más contaminante que uno pequeño para tareas equivalentes.
Además, investigaciones globales muestran que la huella ambiental de la IA no se limita al consumo eléctrico: también implica emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y un significativo uso de recursos como el agua en data centers.
¿Cómo se compara una consulta de IA con una búsqueda web?
Según el estudio alemán, una IA avanzada puede requerir hasta 10 veces más energía que una consulta rápida en Google para producir una respuesta detallada.
Otros análisis científicos han estimado que integrar IA en las búsquedas podría aumentar el consumo energético global de forma dramática, multiplicando el impacto por decenas de veces en comparación con búsquedas tradicionales.
Esto significa que, si bien una sola consulta no parece tan grave por sí sola, la suma de millones de consultas diarias a modelos de IA puede traducirse en una huella ambiental considerable a escala global.
¿Cuál es el verdadero impacto ambiental de la IA?
Las emisiones y el consumo asociado a la IA son complejos de medir, pero hay varios puntos clave:
El consumo de energía de centros de datos usados por IA puede equivaler a un número enorme de hogares, y se espera que crezca con la adopción masiva de estos sistemas.
Estimaciones amplias sugieren que la huella de carbono global de la IA podría aumentar en los próximos años si su uso continúa expandiéndose sin mejoras ambientales.
Además de la electricidad, el uso de agua para refrigerar servidores se añade a la lista de impactos que normalmente no vemos.
Señales de alerta y qué podemos hacer
Aunque no es necesario dejar de usar IA, sí es importante saber cómo reducir su impacto:
Priorizar modelos más eficientes: No siempre es necesario usar el modelo más grande o potente para una tarea determinada —los modelos pequeños generan menos emisiones.
Uso responsable: Evitar consultas innecesarias o pedir respuestas exageradamente largas cuando no son necesarias reduce el consumo.
Preguntar por eficiencia: Empresas tecnológicas podrían informar sobre las emisiones asociadas a sus servicios de IA —la transparencia ayuda a tomar decisiones más conscientes.
Impulsar políticas ambientales: Regular el uso energético y fomentar energías renovables en data centers mitigaría parte del impacto.
Reflexión final
La inteligencia artificial es una herramienta poderosa que puede mejorar nuestra productividad, creatividad e información. Pero esa conveniencia tiene costos ambientales que no siempre vemos ni consideramos. Cada consulta a un modelo de IA puede emitir más CO₂ de lo que imaginas en comparación con una búsqueda tradicional.
Ser conscientes de esa “huella invisible” no significa renegar del avance tecnológico, sino usar la IA de forma más responsable y sostenible: eligiendo soluciones más eficientes y presionando por transparencia y mejoras ambientales. Solo así podremos equilibrar innovación con cuidado del planeta.
Fuente: Futuro 360 – La huella ambiental oculta de la IA: Cómo cada consulta contamina más que una búsqueda web.
URL: https://futuro360.cnnchile.com/la-huella-ambiental-oculta-de-la-ia-como-cada-consulta-contamina-mas-que-una-busqueda-web Futuro 360 | CNN Chile